Réquiem por unos kilos
Esto es otro texto que excribí hace años cuando nació otra de mis hijas.
Fue un 3 de Marzo alrededor de las 9AM que dejo de existir la panza.
Durante sus poco más de 8 meses de existencia, cumplió con una labor de vital importancia: ser guardián y testigo del producto de un par de células que poco a poco se convirtieron en una bella niña. Durante todo este tiempo soportó los embates internos de su ocupante y los externos de la hermana, quién fue alguien importante en su desarrollo.
A la panza le sobreviven:
- La ex-inquilina
- La hermana mayor
- La mamá
La panza fue parte importante en nuestras vidas y todos aquellos que la conocimos la recordaremos con cariño.
¡Que viva mi niña!
Tres cosas aún conservamos del paraíso; las estrellas, las flores y los niños - Dante Alighieri.
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