Negociando con tiburones
A veces, negociar con tus propios hijos puede sentirse como entrar a un tanque lleno de tiburones. Esta es la cara de niños felices: Esta es la cara de niños tristes… Hace años cambiamos a mis niños de escuela: de estar en un colegio privado a estar en una escuela pública . La nueva escuela era parte de un programa del estado para niños sobresalientes donde les impartirían materias adicionales para incentivarlos a superarse y que aprendieran a su propio ritmo. Como padres decidimos cambiarlos para aprovechar este plan de estudios, lo que a al inicio a ellos no les pareció buena idea. Después de ir a hacer el examen de admisión , salieron con las caras tristes. Visiblemente los niños no se querían cambiar de escuela, por lo que tuvimos que negociar con ellos para que aceptaran el cambio. El objetivo de la negociación fue que cambiaran sus caras, de estar tristes a estar contentos. Preparando la negociación La mamá ya los había intentado convencer sin éxito, así que me pasó la res...